Envasar al vacío

ENVASAR AL VACÍO

Envasar al vacío es un proceso cuyo objetivo es mantener ingredientes o alimentos frescos, extrayendo todo el oxígeno del envase, y eliminando así los microorganismos que se encuentran en el aire, y que son los principales culpables de estropear la comida. De este modo, además de prolongar el tiempo de caducidad, se mantienen intactos la textura, el sabor, el aroma, y las propiedades nutricionales. Una vez conocidas todas sus ventajas, vamos a centrarnos en la cadena de producción y en como envasar al vacío:

como envasar al vacío

  • Cocinar los alimentos de la forma que más nos guste.
  • Envasar al vacío. En este punto, se utiliza una envasadora al vacío, que son las indicadas para profesionales del sector. Las hay de muchos tipos, y es recomendable que estén hechas de un material fácil de limpiar, y que incluyan una tapa transparente que permita revisar el proceso. Otro punto importante es la entrada de aire de forma progresiva, para conseguir mantener al máximo el estado óptimo de los alimentos durante el proceso de evacuación de aire.
  • Utilizar un abatidor de temperatura. Este aparato se encarga de enfriar rápidamente los productos cocinados, combinan la ventilación circular de alta potencia, y alta refrigeración, son necesarios porque ayudan a evitar la multiplicación de microbios en los alimentos cocinados. Dado que estos organismos se reproducen entre 10º y 60º, este proceso ayuda a permanecer el mínimo tiempo posible dentro de este rango de peligro, llegando a una temperatura que puede ser de 3 o de -18 grados grados centígrados en un período de tiempo muy por debajo del normal. Por otra parte, el enfriamiento rápido hace que se creen microcristales en la parte interior del alimento, manteniendo sus propiedades sin romper su estructura, y potenciando así todas las ventajas que ofrece el proceso de envasado al vacío.
  • Almacenar en armario de refrigeración o de congelación, según proceda. Una vez que tenemos claro como envasar al vacio, debemos tener presente que el almacenamiento posterior es otra parte vital del proceso, ya que contribuye a preservar los alimentos en un estado tan óptimo como los dejamos tras el paso anterior.
  • Utilizar un horno mixto o regenerador. Este punto es el que debemos seguir a la hora de regenerar los alimentos envasados al vacío. Utiliza tres ciclos diferenciados: convección, vapor y una mezcla de ambas, que ayudan a que los alimentos vuelvan a su estado original sin sufrir desperfectos en el proceso.